Bhaju Ram Shrestha fue expulsado de su hogar hace casi cuarenta años por
hacerse protestante en un país de mayoría hindú. A pesar de sufrir por su fe,
este hombre de 57 años ha dedicado su vida a la iglesia en Nepal, su país
natal.
Shrestha creó la primera traducción conocida de la Guía de Estudio
de la Biblia para Adultos en nepalés, un idioma hablado por los casi treinta
millones de habitantes de esta nación del sur asiático. El país, dice, se
encuentra atravesando luchas políticas o "SIDA", su acrónimo para referirse al
"Síndrome de Interrelaciones Deficientes Adquiridas".
Esta semana, en que
se aguarda que la nueva asamblea del gobierno llegue a abolir la monarquía del
país, Shrestha se comunicó con ANN por correo electrónico desde su hogar en
Katmandú, la capital del país.
El inteligente y humilde docente asistente
y bibliotecario es cofundador de la primera iglesia adventista nepalesa y de la
filial local de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales. El
diálogo que sigue a continuación ha sido editado para hacerlo más
claro.
ANN: En Nepal hay unos 5.400 feligreses. ¿Cuán
bien conocen al cristianismo y a la Iglesia Adventista?
Bhaju
Ram Shrestha: En algunas regiones las personas son educadas en la
doctrina, pero en otras solo pueden decir "Jesús". Queremos que los creyentes
sepan qué creencias tenemos. Vemos que algunos de alejan de la iglesia principal
solo porque no saben en qué creen.
ANN: La guía de
estudio de la Biblia está disponible en el mundo en 120 idiomas y dialectos.
¿Qué lo motivó a tomarse el trabajo de traducirla al
nepalés?
Shrestha: Comencé a hacerlo solo para mi
congregación, y luego fue evolucionando. En el presente, algunas lecciones son
enviadas también a Bután. Me siento llamado a proyectar la imagen de Jesús y de
la iglesia de la mejor manera posible. Respecto de la motivación para traducir,
después de que mi esposa falleció, solía pasar un par de horas despierto antes
de comenzar el día. Al no tenerla sentía que estaba desperdiciando horas
preciosas sin hacer nada. Comencé a orar y entonces sentí la impresión de que el
Señor quería que utilizara esos momentos para traducir la lección. De manera
que, en cierto sentido, puedo decir que Dios convirtió mi tragedia y la utilizó
para su estrategia.
ANN: Usted traduce una lengua
escrita en un país que tiene una tasa de alfabetización que es menor al
cincuenta por ciento. ¿Cómo se enseñan las doctrinas en ese
marco?
Shrestha: Admito que acaso el noventa por ciento
[de nuestros miembros] no sabe leer ni escribir, y sin embargo son el grupo
básico de creyentes. Cuando les predico, son los mejores oyentes que puedo
tener. Muchas veces me agradecen por las palabras preciosas que les presenté de
la Biblia.
ANN: Unos meses atrás usted indicó que la
situación política podía volverse tan mala como en Kenia. ¿Cuál es la situación
actual?
Shrestha: La situación política de Nepal es
otra cosa completamente distinta. Qué coincidencia que ustedes publiquen esta
entrevista en un momento cuando Nepal está siendo declarada una república. Ayer,
estaba en medio de una multitud cuando explotó una bomba. La oí pero no me
afectó, salvo que mi corazón comenzó a latir con más rapidez. Entonces ingresé
al complejo y saqué una foto de otra bomba que estaba siendo desactivada antes
de explotar. Nadie sabe lo que va a pasar. Unas noches atrás, fui golpeado por
un par de jóvenes. Hasta el momento, sin embargo, la situación no ha afectado a
la iglesia. A pesar de todo, nuestras vidas siguen siendo normales. Estamos
orando por este país y por sus líderes, y seguimos trabajando en las tareas
asignadas por Dios.
ANN: Usted se ha referido a esta
región del mundo como un "mundo infectado por las clases y las castas sociales".
¿Qué puede ofrecer el cristianismo en una sociedad
semejante?
Shrestha: El cristianismo los hace iguales.
En Nepal, existen clases de obreros que son consideradas "intocables". Nadie que
pertenezca a una casta superior se acercaría a ellos sin sentirse impuro. Pero
cuando nos acercamos a ellos y les lavamos los pies, sienten la seguridad de que
son hijos e hijas de Dios.
ANN: Usted ha dicho que
algunas personas de otras denominaciones religiosas discriminan a los
adventistas de Nepal. ¿Qué necesita saber un nuevo miembro de iglesia en este
país?
Shrestha: Cuando acepté a Cristo hace casi
cuarenta años, había unos 1.000 cristianos o algo así en todo Nepal. Ahora hay
cerca de un millón. Aun así, una vez que una persona se vuelve cristiana, muchas
veces es condenado al ostracismo (yo mismo pasé por ello). Esa persona necesita
alguien y algo que lo ayude a seguir adelante, alguien en quien apoyarse y que
lo haga sentir parte de la familia divina.