Unos 45.000 angoleños se reunieron en un estadio deportivo en Luanda el
pasado 28 de junio para celebrar la libertad religiosa en su país, que se
encuentra en un proceso de reconstrucción luego de 27 años de guerra civil que
culminaron en 2002.
El festival, el más numeroso hasta la fecha, se
produjo luego de un congreso de libertad religiosa de tres días de duración
patrocinado por la Asociación Internacional de Libertad Religiosa, y al que
asistieron 330 defensores de la libertad religiosa, líderes religiosos y
representantes gubernamentales de esa nación del sudoeste africano y del
mundo.
En su discurso, John Graz, secretario general de la organización
agradeció al gobierno de Angola por promover y defender la libertad religiosa y
destacó a los que lucharon para alcanzar las libertades que el país disfruta en
el presente. Estos festivales, que por lo general se llevan a cabo luego de los
congresos de la IRLA, representan una importante manera de reconocer los
esfuerzos de un país para garantizar la libertad de creencias, dijo
Graz.